POR ALBERTO QUEZADA/ REPOTAJE
Más de 40 viajes, millones en gastos y una presidencia que pasa más tiempo fuera del país
Por años, los viajes presidenciales fueron vistos como parte natural de la diplomacia. Pero en el caso de Luis Abinader, la frecuencia de sus salidas al exterior ha abierto un debate nacional: ¿gestión internacional efectiva o una presidencia excesivamente itinerante?
Desde que asumió el poder en agosto de 2020, Abinader ha realizado más de 40 viajes oficiales y visitado alrededor de 21 países, convirtiéndose en uno de los mandatarios dominicanos con mayor actividad internacional de las últimas décadas. Solo en 2025 acumuló al menos seis viajes en cinco meses, prácticamente una salida oficial por mes.
La Presidencia informó que el mandatario participa en el Congreso Mundial de Zonas Francas y sostendrá reuniones con empresarios y con el presidente panameño José Raúl Mulino. Oficialmente, el viaje busca atraer inversiones y fortalecer la posición comercial de República Dominicana.
Sin embargo, la nueva salida ocurre en medio de crecientes cuestionamientos internos:
apagones, inflación, inseguridad, deterioro de servicios públicos y la presión constante de la crisis haitiana.
LA ESTADÍSTICA DE UNA PRESIDENCIA VIAJERA
Los números muestran la dimensión de la agenda internacional presidencial.
En menos de seis años de gestión, Abinader ha viajado a:
- Estados Unidos,
- Francia,
- España,
- Italia,
- Portugal,
- Qatar,
- Argentina,
- Chile,
- Guyana,
- Panamá,
- Costa Rica,
- Puerto Rico,
- El Vaticano,
- entre otros destinos.
Algunos viajes fueron para:
- cumbres multilaterales,
- reuniones de inversión,
- ferias turísticas,
- organismos internacionales,
- tomas de posesión presidenciales,
- y encuentros empresariales.
La narrativa oficial sostiene que esa presencia internacional ha permitido:
- captar inversión extranjera,
- aumentar el turismo,
- fortalecer zonas francas,
- y posicionar al país como aliado estratégico de Estados Unidos y Europa.
El Gobierno asegura que los resultados están ahí:
11.7 millones de visitantes en 2025, cifras récord en turismo y crecimiento sostenido en inversión extranjera. (presidencia.gob.do)
EL DINERO: LA GRAN PREGUNTA
Pero hay una pregunta que persigue cada viaje:
¿cuánto le cuestan realmente al Estado dominicano?
La información pública sigue siendo limitada.
No existe un consolidado oficial transparente que detalle:
- gastos totales por viaje,
- viáticos,
- hospedaje,
- logística,
- combustible,
- seguridad,
- ni el costo completo de las comitivas.
El Gobierno ha intentado defenderse comparando sus gastos con administraciones anteriores.
Según datos oficiales, un viaje de Abinader a Nueva York costó RD$2.7 millones, frente a más de RD$13 millones en una visita similar de Leonel Fernández y RD$5.6 millones durante una gestión de Danilo Medina.
Sin embargo, expertos advierten que las comparaciones son parciales y políticamente convenientes:
no todos los viajes tienen la misma duración,
ni el mismo número de funcionarios,
ni las mismas condiciones internacionales de costos.
La crítica central sigue intacta:
la falta de transparencia absoluta.
ENTRE LA DIPLOMACIA Y LA DESCONEXIÓN
Para sus defensores, Abinader ejerce una diplomacia moderna y agresiva, necesaria para insertar a República Dominicana en un escenario global competitivo.
Para sus críticos, en cambio, el mandatario ha construido una “presidencia aérea”, con fuerte presencia internacional pero cada vez más distante de los problemas cotidianos de la población.
La oposición sostiene que mientras el presidente acumula millas diplomáticas, el país enfrenta:
- altos precios de alimentos,
- deterioro del sistema eléctrico,
- inseguridad ciudadana,
- crisis hospitalaria,
- y tensión migratoria.
La imagen de Abinader descendiendo aviones oficiales, entrando a cumbres internacionales y reuniéndose con líderes extranjeros se ha convertido en una constante de su gobierno.
Panamá es solo la parada más reciente.
Y mientras el presidente continúa su agenda internacional, dentro del país crece una pregunta incómoda:
¿quién gobierna cuando el mandatario está constantemente fuera?






