República Dominicana muestra un desafío significativo en cuanto al diagnóstico temprano del cáncer de mama. En el año 2022, el país mostró una tasa de incidencia y mortalidad de 59 y 26 casos por cada 100 mil mujeres, respectivamente, registrando una de las tasas de mortalidad más altas de América Latina.
El 14 % de los casos de cáncer de mama se diagnostican en el estadio I, el 28 % en el estadio II, el 43 % en el estadio III, y el 14 % en el estadio IV. Esto significa que un 43 % de los casos en República Dominicana son diagnosticados en los estadios I y II, que son las fases más tempranas de la enfermedad, mientras que el 57 % se hace en las etapas más avanzadas.
Así lo indicó Andrea Manzano, economista mexicana con un máster en Salud Pública, quien labora para el Instituto Sueco de Investigaciones en Salud (IHE), encargada de presentar el reporte “Mejorando los resultados para mujeres con cáncer de mama triple negativo en América Latina: Un análisis extendido”.
Este suele afectar a mujeres ligeramente más jóvenes y los tumores tienden a crecer más rápidamente en comparación con otros tipos. Lo que hace que la detección temprana, a través de la autoexploración y de tamizaje, sea crucial.

Además, más mujeres podrían continuar trabajando durante su tratamiento inicial o retomar sus actividades laborales tras finalizarlo, dado que los síntomas en las etapas tempranas del cáncer son menos severos.
Carencia de personal de salud
El informe del IHE subraya la necesidad de introducir innovaciones terapéuticas, fortalecer la detección temprana y mejorar la atención clínica.
República Dominicana se enfrenta a una carencia de enfermeras y médicos, así como a una pronunciada disparidad en su distribución geográfica.
Datos del Servicio Nacional de Salud (SNS) en 2019 revelan que, mientras en la región Noreste se contaba con 17.5 médicos por cada 10,000 habitantes, la cifra descendía a solo 12.1 en la región Valdesia. En el caso de las enfermeras, la densidad era de 7.2 por cada 10,000 habitantes en la región Enriquillo, frente a un marcado contraste de apenas 2.1 en la región Este.






