Al juramentarse como nuevo presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el presidente Luis Abinader garantizó que esa organización demostrará que dentro de ella se puede competir sin división, gobernar sin dejar de escuchar y renovarse sin perder sus principios.
“Soy presidente del Partido Revolucionario Moderno. Pero también soy presidente de la República Dominicana”, dijo.
El líder del PRM señaló que esa obligación está por encima de cualquier interés partidario. Y pidió que no exista ninguna duda sobre ello.
Aclaró que el partido debe apoyar al Gobierno en el cumplimiento de sus compromisos con la sociedad. Pero el Estado pertenece a todos los dominicanos.
“Gobierno y partido tienen responsabilidades distintas.
Y mientras yo sea Presidente de la República y presidente del PRM, cuidaré celosamente esa diferencia”, puntualizó.
Abinader precisó que para ayudarle a completar esta tarea, el vicepresidente ejecutivo Deligne Ascensión tendrá la responsabilidad de conducir el día a día de la organización.
“Deligne, como miembro fundador conoce este partido, sus dirigentes y sus bases. Cuenta con mi confianza y tendrá todo mi respaldo para trabajar por su fortalecimiento, su unidad y su renovación”, expresó.
Destacó que hoy no llega a esta responsabilidad simplemente para administrar lo que se ha conquistado. “Llego para ayudar a cuidar lo que construimos, fortalecerlo, renovarlo y consolidarlo de cara al futuro”.
También enfatizó: “Y eso significa gobernar para quienes votaron por nosotros y para quienes no lo hicieron. Para quienes nos apoyan y para quienes nos critican. Para quienes comparten nuestras ideas y para quienes legítimamente las combaten”.






