Por Eduard Polanco
“Nadie se quede sin estudiar” fue la consigna que motivó al empresario y abogado Juan Manuel López, presidente de la Fundación Acción Social Juan López, a impulsar una jornada de solidaridad que llevó útiles escolares, juguetes y alegría a más de 483 niños de Santo Domingo Este y el Distrito Nacional.
La iniciativa nació con un propósito claro: contribuir a que ningún niño vea limitado su regreso a clases por las dificultades económicas de su familia. Para López, apoyar la educación de los sectores más vulnerables significa también sembrar esperanza y abrir nuevas oportunidades para el futuro.
El presidente de la fundación expresó su satisfacción y agradeció a Dios por permitirle ser parte de esta causa, especialmente en favor de familias de escasos recursos cuyos padres, por diversas circunstancias, enfrentan dificultades para adquirir los útiles escolares de sus hijos.
La jornada contó con el respaldo solidario de la Fundación Adán Peguero y la Fundación Visión Futuro, así como con el apoyo y acompañamiento de Diego Destillero, CEO de Mia Cargo. Sus aportes hicieron posible ampliar el alcance de la iniciativa y regalar momentos de felicidad a cientos de niños.
La actividad estuvo marcada por sonrisas, juegos y mucha diversión. Los pequeños participaron en concursos y dinámicas junto al payaso Divertín, disfrutaron de sus ocurrencias y recibieron juguetes y regalos, convirtiendo la jornada en una verdadera celebración de la niñez.
Más que una entrega de útiles escolares, la actividad representó un mensaje de esperanza para las familias beneficiadas: cuando la solidaridad se une, las dificultades pueden convertirse en oportunidades y un gesto de ayuda puede transformar el día de un niño.
“Esto ha sido un esfuerzo conjunto. Estoy profundamente agradecido con todos esos corazones solidarios que, con sus aportes, hicieron posible llevar alegría y esperanza a estos niños que tanto lo necesitan”, resaltó Juan López.
Con acciones como esta, la Fundación Acción Social Juan López reafirma su compromiso de continuar trabajando en favor de las comunidades y, especialmente, de una niñez que merece crecer, soñar y contar con las mismas oportunidades para construir un mejor futuro.






