Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció en un informe publicado este viernes graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos contra miles de personas obligadas a trabajar en redes de estafas por internet, principalmente en el sudeste asiático, donde muchas viven en condiciones infrahumanas y son sometidas a abusos extremos.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos documentó casos de tortura, explotación sexual, privación de alimentos y confinamiento forzado que afectan a víctimas procedentes de diversas regiones del mundo, incluidas Europa, América Latina y Asia.
Según el informe, las personas son captadas mediante falsas ofertas de empleo y promesas de altos ingresos para luego ser trasladadas a centros de estafa ubicados en países como Camboya, Laos, Myanmar, Filipinas y Emiratos Árabes Unidos, entre otros.
Una vez allí, son obligadas a ejecutar fraudes digitales, como suplantación de identidad y estafas románticas. Quienes no cumplen con las metas impuestas enfrentan castigos brutales. Los testimonios recogidos también señalan que las personas que intentan escapar sufren represalias severas, incluidos abusos físicos e incluso la muerte.
El alto comisionado de la ONU, Volker Türk, calificó la magnitud de los abusos como “abrumadora y desgarradora” y advirtió que, además del maltrato físico y psicológico, las víctimas enfrentan estigmatización y revictimización tras ser rescatadas.
La ONU instó a los Estados a implementar operaciones de rescate urgentes y seguras, así como programas integrales de rehabilitación para los sobrevivientes, muchos de los cuales presentan traumas severos. Asimismo, pidió ampliar las vías de migración laboral segura para prevenir que más personas caigan en estas redes de explotación.






