SANTO DOMINGO.– El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y aspirante a la Presidencia de la República, Charlie Mariotti, denunció que el Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha colocado a los agrónomos dominicanos al borde de la extinción, como resultado del abandono sistemático del sector agropecuario y la desarticulación institucional de la agricultura nacional.
Mariotti afirmó que, en apenas cinco años, la clase agropecuaria ha sido empujada a una situación crítica, evidenciada en la negación de pensiones a 1,618 profesionales, la exclusión de 1,300 técnicos de la Reforma Agraria, la cancelación de cerca de mil agrónomos y la existencia de 615 áreas sin técnicos en el Ministerio de Agricultura. A esto se suma que alrededor de 2,000 agrónomos permanecen a la espera de nombramientos, sin que exista un plan de relevo profesional, mientras los pensionados sobreviven con ingresos precarios y los técnicos activos perciben salarios insuficientes.
“El abandono no es solo humano y profesional; es también productivo y estratégico para el país. Este Gobierno desprecia el campo y al hombre de trabajo”, advirtió el dirigente peledeísta, al señalar que estas políticas han debilitado gravemente la capacidad nacional para producir alimentos.
Mariotti criticó que el Gobierno destinara apenas el 1.18 % del Presupuesto Nacional 2026 al sector agropecuario, pese a que el propio Ministerio de Agricultura reconoce la necesidad de RD$67,345 millones, de los cuales solo fueron aprobados RD$18,697 millones, dentro de un presupuesto general de RD$1,584,339 millones. Esta brecha, explicó, deja sin respaldo funciones esenciales como la preparación de tierras, la producción de semillas certificadas, el manejo del agua, el control de plagas, el suministro de insumos y las condiciones laborales de los agrónomos.
El aspirante presidencial denunció además la descapitalización del Ministerio de Agricultura y la virtual destrucción del Instituto Agrario Dominicano (IAD), producto de la cancelación de técnicos capacitados, lo que ha incrementado la dependencia de las importaciones. Actualmente, 4.7 millones de tareas de tierras fértiles permanecen baldías o subutilizadas, mientras aumentan las compras externas de arroz, habichuelas, carnes, aceites, maíz, víveres, leche, café y frutales.
Según Mariotti, el año 2025 quedará registrado como el peor para la agropecuaria dominicana, con un 28.2 % de los alimentos consumidos importados, como consecuencia de políticas erráticas orientadas a favorecer el negocio de las importaciones en detrimento del productor nacional. “Este colapso no fue climático; fue una decisión política”, sentenció.
Indicó que la desarticulación del IAD agravó la crisis, a pesar de que el 32.7 % de los alimentos aún se produce en proyectos de reforma agraria, y que se destruyó el crecimiento sostenido de rubros estratégicos como arroz, cebolla, ajo, plátano, leche, café, frutales, maíz, habichuelas, tabaco y carne de cerdo. Agregó que el manejo irresponsable de la Peste Porcina Africana provocó que hoy se importe más del 75 % de la carne de cerdo, llevando a la quiebra a miles de pequeños y medianos productores.
El dirigente del PLD también alertó sobre el impacto social de esta crisis, reflejado en el alza histórica de los precios de los alimentos. Citó que el plátano ha alcanzado hasta RD$37 por unidad, la yuca pasó de RD$7.50 la libra en 2020 a más de RD$33 en 2025, y el pollo se comercializa entre RD$105 y RD$125 la libra. La escasez de pollo, añadió, generó un déficit de tres millones de unidades, pese a la apertura indiscriminada de importaciones.
Mariotti señaló que el alto costo de los alimentos impidió que cientos de miles de familias pudieran cubrir la cena navideña, valorada en RD$16,825.14, evidenciando la pérdida del poder adquisitivo y el fracaso de la política agroalimentaria.
“El pueblo fue castigado dos veces: primero quebraron los productores y luego los consumidores quedaron sin capacidad de comprar alimentos”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que a la crisis productiva se suma una profunda crisis humana y técnica, con agrónomos cancelados, técnicos marginados y profesionales sin pensión, debilitando la capacidad operativa del país para garantizar su seguridad alimentaria.
“En 2025 no fracasó el campo. Fracasó el Gobierno. Y el pueblo dominicano está pagando el precio”, concluyó.





