El Papa Francisco que lleva más de tres semanas hospitalizado por una neumonía, está mostrando signos de mejoría, pero todavía es “demasiado pronto” para que vuelva a casa, indicó este lunes una fuente del Vaticano.
Desde entonces, los médicos describen su situación como “estable” y el pasado fin de semana aseguraron que hay una “leve mejoría” dentro de un cuadro clínico que sigue siendo “complejo”.
Francisco pasó “una noche tranquila” en su suite en la décima planta del hospital Gemelli y pasará la jornada haciendo terapia física y respiratoria, según el comunicado oficial del Vaticano.
Como en mañanas anteriores, el lunes también le cambiaron la máscara de oxígeno que usa todas las noches por una cánula nasal de alto flujo, un soporte más ligero.
En este sentido, “el papa está informado de las inundaciones en Argentina y está claramente cerca del sufrimiento de la gente en Bahía Blanca, evidentemente está cerca con el pensamiento, con la oración”, dijo la oficina de prensa vaticana.
El temporal que azotó el viernes esa ciudad argentina ha dejado al menos 16 muertos, un centenar de desaparecidos y 900 evacuados.
En otras ocasiones Francisco salió al balcón del hospital Gemelli para la oración dominical del Ángelus dominical pero esta vez lleva cuatro semanas enviándolo por escrito en lugar de pronunciarlo desde el Palacio Apostólico, situado en la plaza de San Pedro.






