La campaña política para los comicios del 2024 y el posterior torneo electoral contribuyeron a que 113 proyectos legislativos del Senado y de la Cámara de Diputados se retrasaran y estén “en la cuerda floja” si no se aprueban antes del 26 de julio.
En esa fecha, que será casi en un mes exacto, concluye la actual legislatura de trabajo en el Congreso Nacional que, por ser la última del presente cuatrienio laboral, tiene una especial atención ya que a partir del 16 de agosto será juramentado un nuevo grupo de diputados y senadores. Las legislaturas son periodos de trabajo de 150 días en los que los congresistas estudian y aprueban proyectos de ley y resoluciones.
En total, la Cámara de Diputados y el Senado suman 113 proyectos de ley que están propensos a perimir si no se aprueban en un mes. Algunos de los proyectos ya tienen un informe favorable, pero se mantienen sin avance en las agendas congresuales, mientras que otros aún están bajo estudios de comisiones.
Otros que podrían morir por falta de aprobación son el proyecto de debates electorales obligatorios, la pieza para regular los servicios inmobiliarios y de corretaje, la ley de alquileres y desahucios, la que implementaría el teletrabajo en el país, el proyecto que crea el Ministerio de Familia, la ley para modificar un artículo de la normativa de tránsito y la ley para liberar de impuestos los regalos que traigan al país los extranjeros en Navidad y Año Nuevo.
Además, caducarían los proyectos para eliminar el pago de reinscripción en los centros educativos privados, la ley que crea la Dirección General de Cementerios, la pieza que exime de impuestos la adquisición de la primera vivienda, la ley de rectificación fiscal y la de gobernaciones civiles.
Los proyectos mencionados, sumados a otro paquete de propuestas, no sólo podrían perimir en el Congreso Nacional, sino que también están propensos a desaparecer por el inicio del periodo 2024-2028.






