Pellizcar hasta una fracción de las grandes fortunas que devengan los atletas de las principales ligas del planeta es el delirio de millones de personas. Puede suponer más dinero que sacarse el premio mayor de la lotería.
Un desconocido prospecto dominicano es el piloto escogido por una start-up californiana que persigue crear una plataforma donde cualquier persona pueda comprar porciones de sus ingresos potenciales… solo si llega a las Grandes Ligas.
La empresa se llama Finlete y funciona como un crowfundig (recaudación en línea). El pelotero es Echedry Vargas, un infielder que firmó por apenas US$10 mil en 2022 con los Rangers, pero que ha logrado un arranque que lo separa de su clase y ya en su tercer año juega en Clase A y ancla en el puesto 16 entre los mejores prospectos del club según MLB Pipeline.
Los compradores podrían conseguir hasta el 9% de los pagos como bigleaguer de Vargas. Cada acción cuesta US$8 y se requiere hacer una compra mínima de 12 unidades (US$96) en Finlete.com/echedry.
Hasta el jueves, el micromecenazgo había superado los US$35,200, por lo que había vendido unas 4,400 acciones a poco más de 70 inversores. El objetivo de recaudación está entre US$50,000 y US$800,000.
Una parte del dinero levantado va al pelotero, explica a Diario Libre al teléfono desde Estados Unidos el fundador de Finlete, Rob Connolly, un emprendedor que ya ha creado y vendido otras empresas.
Si Vargas llegara a cobrar en salarios un millón de dólares hay US$90 mil que se repartirían entre los compradores, según el número de acciones adquiridas.
“Por ahora queremos limitarnos al crowdfunding para los prospectos del béisbol. Pero una vez que tengamos 10 o 15 de ellos, analizaremos el baloncesto, el hockey, el golf, el tenis, las carreras de autos y cualquier otro deporte en el que creamos que podemos ayudar a los atletas y fomentar comunidades de inversionistas entre los fanáticos, a nivel nacional y en el extranjero”, dijo Connolly.






