La Catedral Primada de América, ubicada en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, hizo sonar este jueves sus campanas en señal de júbilo tras el anuncio de la elección de un nuevo papa en el Vaticano.
El repique de campanas, una tradición centenaria en momentos clave para la Iglesia católica, simboliza la alegría de los fieles dominicanos ante la fumata blanca que anunció que el Colegio Cardenalicio ha elegido al nuevo Sumo Pontífice, sucesor de San Pedro.
Este gesto solemne une a la primera catedral del Nuevo Mundo con el corazón espiritual de Roma, en un vínculo que trasciende fronteras y épocas. La Catedral Metropolitana Santa María de la Encarnación, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se suma así a las manifestaciones de regocijo que recorren el mundo católico.




